Ubicado en Palermo Hollywood, Buenos Aires, en uno de los puntos más activos del barrio, el proyecto representa la segunda sucursal de la marca y profundiza el concepto desarrollado en su origen. La propuesta retoma la misma filosofía espacial y paleta cromática, consolidando una identidad reconocible, pero adaptándola a un contexto más dinámico. A diferencia del primer local, el espacio se orienta más claramente a la permanencia, incorporando situaciones que invitan a extender la experiencia del usuario más allá del consumo inmediato. El proyecto se distingue por evolucionar el concepto original, manteniendo coherencia de marca mientras amplía su capacidad de uso.